El riesgo de que un conductor que se encuentra bajo los efectos del alcohol muera en un accidente automovilístico, es al menos onces veces mayor que el riesgo de los conductores que no tienen alcohol en su organismo. Para la mayoría de la gente, estas son sólo estadísticas, espantosas quizás, pero sólo estadísticas. Pero para las familias y los amigos de quienes murieron como resultado de que un adolescente tomara alcohol y condujera, cada cifra representa una pérdida trágica. El alcohol distorsiona las percepciones y el buen juicio de las personas. La gente que se encuentra bajo los efectos del alcohol admite fácilmente que su tiempo de reacción es menor que cuando no ha bebido. Además, corren muchos riesgos que nunca tendrían si estuvieran sobrios. A menudo, esos riesgos son fatales. COMPRENDIENDO CÓMO EL ALCOHOL AFECTA AL CUERPO El alcohol se absorbe en la sangre a través de pequeños vasos sanguíneos que se encuentran en las paredes del estómago y el intestino del...